la noche estaba oscura,
la luna y las estrelas se escondian
de quien se atrevia a mirarlas
El canto de las cigarras hacian de ella
más dificil, más dura, más cruel..
Las lagrimas corrian por mi rostro,
quemaban mis mejillas
lo extrañaba cada vez
creia cada vez menos en él
su mundo era mi universo
mi universo fue su perdicción...
Cada vez se apremiaba un sacrificio
mis lagrimas lo esperaban
cobraría cada una de ellas con su sangre
Ese es el sacrificio:
el toque de un violin
la composición de una sonata
la muerte de un amor
para la completa devoción de un universo
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